En el mes de diciembre de 1.999 hizo su presentación en Madrid con participación de la U.P.F., el Foro para la Administración de Justicia como servicio Público, a la que siguió la presentación del mismo en diversos puntos del territorio nacional, y que como último acto significativo ha promovido la celebración de un acto en el que bajo el título, “la Administración de Justicia como problema de Estado”, se ha celebrado en el mes de febrero en Madrid, con la participación de representantes de los partidos políticos con mayor representación parlamentaria.

Su presentación en sociedad ha venido precedida de innumerables reuniones en las que se ha tratado de dar sentido a los dos elementos que forman el título con el que la iniciativa se ha presentado en sociedad: se trata de un foro, y su idea es la de promover un mejor servicio público.

Conscientemente se ha elegido organizarse como foro, teniendo presente su significación histórica como un espacio donde se acude para exponer y discutir la situación dada, tratando de llegar a acuerdos en la selección de los verdaderos problemas y apuntar hacia las causas que permitan la superación de los mismos. En el foro está implícita la idea de un espacio abierto, tratando de hacer realidad la idea expuesta por Clemenceau cuando decía que “la justicia es algo demasiado importante como para dejarla en las manos exclusivas de los juristas”. Partiendo de tal consideración, se trata de construir un punto de encuentro entre profesionales del derecho como jueces, fiscales, abogados, procuradores, secretarios, pero también colectivos como las Asociaciones de vecinos, o de consumidores, y los Sindicatos.

Este carácter abierto que tratamos de destacar no ha de suponer la ausencia de metas y medios, hay un límite que viene constituído por el núcleo del objetivo perseguido: conseguir mejoras en la consideración de la Administración de Justicia como Servicio Público. Existiendo acuerdo en el mismo no hay obstáculo alguno para nuevas incorporaciones  que, sin duda, contribuirán a vislumbrar los problemas y soluciones, al margen de cualquier opción partidista, por legítima que esta sea.

Claro está que habrá una mayoría que asuma y comparta este objetivo, las cuestiones surgirán cuando se trate de dotar de contenido a una declaración tan amplia como vacía. Hay que poner letra, hay que buscar acuerdos en lo que se consideren mejoras en el servicio público, y así, se proponen algunas cuestiones a las que habrá de responderse y configurar. Algunas de las que se contienen en el documento de constitución del citado Foro, y que tienen una mayor incidencia en la Carrera Fiscal son:

1. Control parlamentario en el nombramiento del Fiscal General del Estado, valorando sus méritos y trayectoria, y tras la exposición de su programa de actuación.

2.  Potenciación de las Juntas de Fiscalía.

3.Posibilidad de acceder a la carrera por sistemas alternativos al de oposición. 4. Autonomía presupuestaria del Ministerio Fiscal.5. Sistema de formación permanente y obligatoria para todos los fiscales, jueces, magistrados, y secretarios lo que tendrá consecuencias en la promoción profesional.

6. Establecer medios de contacto permanente en los órganos de gobierno de jueces, fiscales y abogados.

En otros ámbitos se proponen modificaciones de la Oficina Judicial de cara a potenciar los servicios comunes, reestructuración de las funciones del secretario judicial, modificaciones en las tareas de los Procuradores, impulsar la justicia de proximidad, con una nueva regulación de la Justicia de Paz, o elaboración de la Carta de los Derechos del Ciudadano ante la Administración de Justicia.

La celebración del acto del 23 de febrero en Madrid puso de manifiesto la coincidencia entre todos los partidos políticos, con la tesis de partida que se proponía desde el Foro: hay necesidad de abordar la Administración de Justicia desde lo que de forma grandilocuente se denomina “un pacto de Estado”. Trabajar por su consecución, contribuir a exponer los elementos de tal pacto, ofrecer soluciones, es una de las finalidades más inmediatas que tenemos pendientes, y para cuya consecución, desde la Unión Progresista de Fiscales, como miembro fundador, agradeceríamos la colaboración de cuantos se hallaren relacionados con la Fiscalía, al margen de su pertenencia o no a cualquier asociación, para los fiscales, y sindicato o agrupación para el resto de los colectivos.

Justino Zapatero.