(La Vanguardia, 29-06-2011)

El fiscal coordinador del servicio de Odio y Discriminación de Barcelona, Miguel Ángel Aguilar, ha advertido hoy de la proliferación de páginas web y de discursos políticos que incitan al odio, la discriminación y fomentan “los prejuicios atávicos que envenenan el clima de convivencia”.

Aguilar ha presentado hoy la memoria del año 2010 de su servicio fiscal, el primero especializado en Odio y Discriminación por motivos raciales, de religión, de ideología, de sexo o de otros motivos que funciona en España.

El fiscal especializado en estos delitos ha informado de que entre marzo y diciembre de 2010 se han denunciado en Cataluña un total de 171 casos por motivos de odio y discriminación (127 en Barcelona, 22 en Girona, 16 en Tarragona y 6 en Lleida).

Esta cifra de delitos no se puede comparar aún porque el primer protocolo policial contra el odio y la discriminación lo puso en marcha el cuerpo de Mossos d’Esquadra en marzo de 2010, aunque el fiscal ha señalado que existe una “cifra sumergida” de este tipo de delitos que no se denuncia y que oscila entre el 82 y el 94% de los casos.

Según el fiscal, la mayoría de estos delitos no se denuncian por miedo, por desconocimiento de los derechos o porque lo sufren personas en situación irregular que temen represalias.

Del total de los delitos denunciados en 2010, un 41% lo fueron por racismo, un 29% por motivos de identidad sexual o género, un 13% por ideología, un 7% por motivos religiosos y un 6% por discriminación por discapacidad.

Los delitos de homofobia, que se contabilizan como tales desde 2009, se mantienen estables al computarse 37 delitos en 2010, sólo cinco menos que los 42 que se registraron el año anterior.

En 2010 se registraron en Cataluña 5 denuncias por delitos por motivos antisemitas (4 en Barcelona y 1 en Tarragona).

La fiscalía contra el odio y la discriminación abrió de oficio en 2010 un total de 15 procedimientos de investigación (6 por orientación sexual, 7 por racismo y 2 por discapacidad).

El fiscal ha lamentado que la administración de justicia no disponga de un sistema informático para hacer un seguimiento exhaustivo de estos delitos de odio y poder contabilizarlos todos.

Aguilar ha mostrado su preocupación por el “peligroso incremento en los últimos años de discursos basados en el populismo” motivados por la crisis y “con excesos verbales y gráficos claramente poco democráticos y que no son discursos pedagógicos”.

“Hemos construido una sociedad plural y rica, con un modelo de convivencia y no se pueden hacer discursos que la rompan, estaremos atentos a los discursos que atenten contra el Código Penal y la fiscalía actuará con rigor, estaremos vigilantes”, ha advertido el fiscal, que ha especificado que “no todos los discursos populistas son delictivos”.

También ha advertido sobre la proliferación de las páginas web “que difunden la doctrina del odio”, aunque ha señalado la dificultad de luchar contra este delito en internet porque muchas páginas están alojadas en países extranjeros, como EEUU, que tienen reconocido un derecho a la libertad de expresión ilimitado.

Igualmente, la fiscalía ha detectado un incremento de comentarios xenófobos, discriminatorios por motivos de sexo o religión en las redes sociales y ha recordado que en España “la difusión de la doctrina del odio no está amparada por la libertad de expresión”.

Tras comentar que durante el año 2010 la fiscalía pidió grabar actos, conciertos y conferencias que podían tener tintes racistas, Aguilar ha advertido que “la fiscalía permanecerá atenta a cualquier acto que incite a la violencia o justifique el genocidio”.

Para averiguar la cifra de delitos de odio y discriminación que no se denuncien, el fiscal ha pedido que la consellería de Interior incluya en su próxima Encuesta de Seguridad Pública de Cataluña (ESPC) un apartado sobre estos delitos.

También ha reivindicado que todos los profesionales que intervienen, desde policías a jueces, pasando por fiscales, abogados, procuradores o forenses tengan una formación “específica y obligatoria” sobre delitos de odio y discriminación.

El fiscal ha aplaudido las mejoras legislativas recientes, como la nueva Ley de Espectáculos de Cataluña, aunque ha pedido una reforma del Código Penal que permita actualizar las figuras delictivas de discriminación y recoja la jurisprudencia europea.

También ha pedido al departamento de Interior que el nuevo Código de Ética de la Policía que tiene que elaborar mantenga el contenido antidiscriminatorio que figuraba en el anterior código derogado por el conseller Felip Puig.