(30-06-11, El País)

Tras cinco meses de crisis, la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC) podrá salir en las próximas semanas del parón que vive. La muerte de su director, el fiscal David Martínez Madero, embarrancó el funcionamiento del ente, que depende en gran parte de su dirigente. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ya tiene sobre la mesa un nombre: el magistrado Daniel de Alfonso, actualmente a cargo de la sección séptima de la Audiencia Provincial de Barcelona. De Alfonso, de perfil conservador, estuvo asociado a la Asociación Profesional de la Magistratura (conservadora), y ahora forma parte de la progresista Jueces para la Democracia. Su singular perfil abre la puerta a que el Partit dels Socialistes apoye su nombramiento.

Mas ya se ha puesto en contacto con PSC y PP para lograr el nombramiento de De Alfonso. El PSC todavía no ha dado su visto bueno definitivo, pero el PP, que ya propuso al magistrado en conversaciones previas con Mas, previsiblemente lo votará en el Parlament. El Gobierno retrasó hasta esta semana el mecanismo para nombrar al director de la OAC porque Unió y Convergència no consensuaban un nombre para suceder a Martínez Madero.