La UPF, ante las informaciones publicadas este fin de semana en distintos medios de comunicación, en relación a la Conferencia de prensa que ofreció el obispo de Málaga el pasado viernes , refiriéndose al archivo de la causa abierta por la Fiscalía de Málaga  para determinar si en la actuación de un centro educativo dependiente de la Fundación del Obispado de Málaga  había existido discriminación por razón de identidad sexual en el trato a un menor transexual , quiere manifestar su contundente condena y rechazo por las palabras pronunciadas por el prelado en relación a  la actuación de la Fiscalía, al manifestar que  “fue la Fiscalía General del Estado la que mandó a la fiscal andaluza de Violencia contra la Mujer y contra la Discriminación Sexual que dejara de ser torpe y archivara las diligencias” reconociendo a continuación que el obispado había presentado un escrito ante la Fiscalía General del Estado solicitando expresamente que la Fiscal encargada de la investigación fuera apartada del caso .

 Entendemos que tales manifestaciones suponen, de una parte , el expreso reconocimiento por parte del máximo responsable de la Iglesia en Málaga, de su intento de injerencia en la actuación del Ministerio público que siempre tiene que estar presidida por los principios de legalidad , objetividad e imparcialidad  y, por otra, un trato desconsiderado e incluso insultante hacía la compañera encargada del caso , de reconocido merito por su trayectoria profesional y por su trabajo en defensa de los derechos de colectivos sociales especialmente vulnerables  , a la que llega a insultar llamándola “ torpe” , poniendo dicho adjetivo en boca del Fiscal General del Estado .

                Entendemos que por parte de la Fiscalía General del Estado debería de responderse con contundencia a tales manifestaciones , exigiendo el máximo respeto de todos los sectores de la sociedad a la independencia e imparcialidad que debe presidir  la actuación del Ministerio Público y , en este caso concreto , a la dignidad de la representante del Ministerio Público que de manera tan vejatoria ha sido tratada por el prelado.