La Unión Progresista de Fiscales, ante el anuncio de dimisión del Fiscal General del Estado, Eduardo Torres Dulce, que, tras una larga etapa de rumores,   acaba de hacerse pública, manifiesta:

Que en una sociedad trasparente y democrática la dimisión de un Fiscal General exige una explicación detallada de los motivos de su marcha, alegar motivos personales es disparar las especulaciones y aumentar la confusión en torno a su salida.

Si esta marcha se debe a discrepancias con el Gobierno, no podemos menos que interpretar que ello significa que ni el fiscal saliente, ni el gobierno de la nación conciben la figura del Fiscal General como un cargo independiente y autónomo, no sometido al dictado o al gusto del ejecutivo de turno.

Tras su marcha, somos profundamente críticos con estos tres años de gestión, en los que la perdida de peso de la figura del Fiscal General ha supuesto un retroceso en la institución  y en la propia Carrera Fiscal.

Secretaria Permanente

Compostela de Compostela a 18 de diciembre de 2014.