Mi nombre es Inés Herreros, Fiscal en Las Palmas Gran Canaria, y escribo estas letras con ocasión de la presentación de mi candidatura a las elecciones al Consejo Fiscal.
Durante casi catorce años de profesión, he aprendido que en la Carrera Fiscal, junto a las lógicas diferencias personales, hay algo que nos es común: nuestra sólida formación jurídica y nuestro entusiasmo y orgullo por ser Fiscales firmes en el cumplimiento de nuestras obligaciones para con la ciudadanía.
Y así, nuestras ganas y nuestra ilusión junto con nuestra preparación jurídica, es ese espacio común que compartimos y que toma forma en la responsabilidad de nuestro trabajo diario.
Pero no podemos ser ingenuos, porque las instituciones que estarían obligadas a dotarnos de medios, suplen con nuestro empeño, nuestras ganas y nuestra compromiso compartida, todo aquello que no están dispuestas a pagar.
Quienes están obligados a dotarnos de medios, aprovechan nuestra ilusión para que seamos nosotros quienes pongamos los códigos legales, los ordenadores personales, las togas y hasta los coches para desplazarnos. Usan nuestro compromiso profesional para multiplicar nuestro esfuerzo en una plantilla -con importantes desigualdades económicas- en la que solo crecen nuestras funciones y obligaciones. Y juegan con nuestra responsabilidad y salud para no fijar cargas de trabajo, ni establecer planes para la prevención de riesgos. Y quizá, lo que personalmente peor llevo -soy madre de dos hijas y un hijo- es cómo estos menosprecios se traducen en tiempo que perdemos para nuestras familias y nuestros proyectos personales.
La pérdida de prestigio y peso institucional de la Fiscalía en los últimos años -pensemos en las retribuciones, en las guardias, la fiscalía digital, el artículo 324 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal…- no puede ser únicamente contrarrestada con nuestro tesón diario.
Por todo ello, es urgente poner en marcha un Consejo Fiscal, serio y digno, en el que todas las voces puedan ser oídas. Un Consejo Fiscal que sea reivindicativo y valiente.
Un Consejo en el que la representación se haga fuerte a base de la atenta escucha, la comunicación, y el contacto directo, sobre todo y principalmente con las compañeras y compañeros de las fiscalías de trincheras. Por eso, desde nuestra candidatura, hemos abierto una dirección de correo: consejofiscal@upfiscales.com con la que asumimos el compromiso de ponernos en contacto directo y telefónico con cuantos fiscales quieran compartir cualquier inquietud o preocupación que tengan, por pequeña que pudiera parecer.

Cuanto más abierta y fluida sea la comunicación con todos los representados, más eficaz será la representación del Cuerpo en el Consejo Fiscal.
Para todo ello ofrezco mi candidatura, con la vocación de ser puente y hacer valer en el Consejo Fiscal estas reivindicaciones y cada una de las que se me hagan llegar. Porque merecemos atención, respuestas y un trato más digno.
 Inés María Herreros Hernández