“MIGUEL GUTIERREZ”. (Por José María Mena).
Un manotazo duro, un golpe helado
Un hachazo invisible y homicida
Un empujón brutal te ha derribado.
No era posible dejar de acudir a Miguel Hernández para llorar con él por la pérdida de nuestro Miguel, de nuestro "camarada". Por eso, acudir a su poeta, "con quien tanto quería", no es ni literario ni artificioso. Es, sencillamente, agarrarnos, como si nos hundiéramos, a un grito inacabable...