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Camacho, Secretario de Estado de Interior, se reservará terrorismo y crimen organizado para evitar las duplicidades (16-04-08, ABC)

 

C. MORCILLO/P. MUÑOZ. El secretario de Estado de Interior, Antonio Camacho, saldrá reforzado en sus competencias o, más exactamente, se clarificarán de forma definitiva para evitar que se reproduzcan las duplicidades detectadas en la legislatura anterior con la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil de Joan Mesquida, que como se sabe abandona el cargo para ocupar la secretaría de Estado de Turismo.

Las fuentes consultadas por ABC señalaron que Camacho se reservará la dirección de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado. En este sentido, no se descarta que tanto el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA), como el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado (CICO), dependan ahora orgánica y funcionalmente de la Secretaría de Estado, que además preside el Comité Ejecutivo del Mando Único (CEMU), órgano encargado de la coordinación de la Policía y la Guardia Civil.

Tanto al frente del CNCA como del CICO están dos profesionales, ambos de la Policía, que cuentan con la total confianza de Antonio Camacho. La intención, siempre según las mismas fuentes, es potenciar al máximo los dos centros de coordinación, en especial el segundo, de más reciente creación.

Idea de Rubalcaba

Algunas fuentes precisan que más que potenciar la Secretaría de Estado de Seguridad lo que puede producirse es «una aplicación estricta de los protocolos de trabajo ya establecidos, que en la pasada legislatura, por diferentes razones, no han sido siempre respetados». En este sentido, añaden que «el secretario de Estado, como su cargo indica, tiene que ocuparse de la Seguridad del país, mientras que el director general debe ocuparse del funcionamiento diario y de la organización de los dos Cuerpos».

Por ello, el sucesor de Mesquida -será nombrado en el Consejo del viernes-, aunque obviamente será uno de los principales colaboradores de Camacho, tendrá un papel especialmente relevante en la siempre compleja coordinación diaria entre Policía y Guardia Civil, en la política de personal y en la de infraestructuras.

También en el ámbito de Interior, las fuentes consultadas señalaron que casi con toda seguridad -el próximo viernes se adoptará la decisión oficial en la reunión del Consejo de Ministros- la actual Dirección General de Instituciones Penitenciarias aumenta de rango administrativo y se convertirá en la Secretaría General de Asuntos Penitenciarios, siempre con Mercedes Gallizo al frente. A favor de esta decisión hay dos argumentos de peso: por una parte, se trataría de un reconocimiento al trabajo de la actual directora general y de su equipo a lo largo de estos cuatro años; en segundo término, daría respuesta al importante crecimiento que ha tenido Prisiones, que ha tenido que afrontar nuevos retos con leyes como las de tráfico o la de la violencia de género.

La Secretaría General de Asuntos Penitenciarios -su rango es el inmediatamente inferior al de una Secretaría de Estado-, permitirá a Mercedes Gallizo disponer de una mayor infraestructura y, por supuesto, también más peso político. De hecho, podrá nombrar a dos directores generales, en principio uno específico para Prisiones y otro de Medio Abierto, que se ocuparía del desarrollo de las medidas que permitan a más presos cumplir su pena fuera de las cárceles, la medida más eficaz para combatir la masificación en los centros penitenciarios y que tiene una implantación mucho mayor que en España en los países más avanzados de nuestro entorno.

No es la primera vez en su historia que Instituciones Penitenciarias tiene rango de Secretaría General, pero es significativo el recorrido que ha tenido a lo largo de esta legislatura. Con José Antonio Alonso como ministro dependía de la Subsecretaría de Interior, ocupada entonces por Soledad López, actual «número dos» de Defensa; posteriormente, quedó adscrita a la secretaría de Estado de Seguridad, de Antonio Camacho, como dirección general y ahora seguirá dependiendo de él, pero ya con categoría de Secretaría General.

Mayor peso político

Todo ello indica el mayor peso político que ha ido adquiriendo Instituciones Penitenciarias en el Ministerio del Interior a lo largo de estos últimos años, que se refleja también en otros detalles como es la asistencia de Mercedes Gallizo a las reuniones del Comité Ejecutivo del Mando Único, en donde se toman muchas de las decisiones estratégicas en la lucha contra el terrorismo y la criminalidad organizada. La asistencia de la directora general demuestra que en el Gobierno se ha abierto paso la idea de Gallizo de que una buena política de seguridad comienza en los centros penitenciarios.

 

 
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